Seguro que en algún momento de tu vida has escuchado el nombre de Pandora o frases como "la esperanza es lo último que se pierde" o "La caja de Pandora".
En esta ocasión vamos a contar el mito de Pandora y relacionarlo con la imagen de la primera mujer creada por el Dios cristiano; Eva.
Como sabrás, la mitología griega nos llega desde diversas obras, entre ellas la afamada "Teogonía" de Hesíodo, y también de otra de sus obras "Trabajos y Días". En la segunda es donde el poeta nos habla de forma más detallada sobre la figura de Pandora, el por qué existió, cuál era su objetivo y qué dones se le atribuían. En la "Teogonía" simplemente es nombrada como una parte más del mito de Prometeo.
Prometeo era un titán hijo de Jápeto y Asia y, por un motivo o por otro, le caía bien la raza humana, así que decidía ayudarnos en varias ocasiones. Una de esas ocasiones fue el tema de los sacrificios en honor a los dioses. Por aquel entonces sólo existían hombres en la Tierra y carecían de enfermedades, vejez o malos rollos, y de vez en cuando comían con los dioses haciendo festejos. Pero esta costumbre se acabó y decidieron que comerían por separado después de una discusión bastante fuerte (¿qué esperaban con tanto tío y un banquete de carne y vino?).
Heinrich Friedrich Füger
El bueno de Prometeo tuvo una idea porque era un pro de los derechos humanos: hizo un sacrificio donde apartó los huesos y tendones bajo una capa de piel muy lustrosa y la carne bajo la grasa. Quiso así engañar a Zeus y le propuso que eligiera la opción que quisiera para establecer qué parte del sacrificio se llevarían los dioses a partir de ese momento. Zeus se dejó llevar por la estética de la piel que ocultaba los huesos y tendones eligiéndolos en lugar de la rica carne del animal. Cuando descubrió la treta se le pusieron los mofletes rojos y quiso vengarse de alguna forma.
En principio privó a la humanidad del fuego, pero Prometeo, una vez más, quiso ganarse una calle en el centro de Atenas robando el fuego del Olimpo metiéndolo en una hoja seca de cañaheja (en algunas versiones de hinojo) y se lo devolvió a los hombres. Cuando Zeus se enteró no se lo podía creer, y claro, tuvo que pensar en otra venganza.
Se acordó de su hijo Hefesto, el dios de la metalurgia y los oficios artesanos. Le encargó crear a una mujer a partir del barro y le dio vida. La diosa Atenea, diosa de la sabiduría y de las artes bélicas, le dio el don de la elocuencia, mientras que Afrodita la engalanó con el encanto y la belleza. Hermes, el mensajero, le enseñó el arte del engaño y la picaresca. Antes de partir, le entregaron un ánfora (jarra) con una serie de males.
Pandora (que etimológicamente significa "llena de dones") fue creada bajo el concepto de "dulce mal". Quiso Zeus castigar a la humanidad con ella porque sabía que ningún hombre podría resistirse a sus encantos. Prometeo, en cambio, supo cómo hacerlo y advirtió a su hermano Epimeteo de ello. Pero Epimeteo sí se dejó llevar por la belleza de Pandora y su encanto divino, así que la aceptó condenándose a sí mismo y a la humanidad. Pandora abrió la tapa de su ánfora movida por su curiosidad y dejó salir los males, las plagas, el dolor, la muerte y, justo a tiempo, cerró la tapa para dejar dentro la esperanza. En otros textos se afirma que lo que contenía el ánfora eran las cosas buenas que volvieron al Olimpo quedando, siempre, la esperanza dentro.
Tras esto, Prometeo fue castigado (¡por fin!) por Zeus: Lo ató a una piedra, le descubrió su musculoso (digo yo) torso y dejó que un águila le devorara durante el día el abdomen mientras que por la noche se le regeneraba. Este águila era hija de Tifón y Equidna, dos monstruos de la mitología, pero eso no le daba derecho a nada, ¿no?
Salvatore Rosa
Y aquí es donde yo quería llegar. ¿Ves alguna semejanza entre la Eva cristiana y la Pandora del mito? Ambas fueron creadas a partir de la arcilla. Ambas con un obetivo: acompañar al hombre sabiendo que en algún momento serían las culpables de todas las desgracias. Eva consiguió que Adán y ella fueran expulsados del Paraíso mientras que Pandora, siendo también la primera mujer creada, casi extermina a la humanidad y por su culpa yo estoy resfriada.
Pues bien, Hesíodo, al igual que aquel (o aquellos) que escribieron el Génesis, porque aún no se conoce su autor, querían demostrar con ello que las mujeres estamos en la Tierra para incordiar. Querían hacerle ver a los hombres que el matrimonio era una condena de por vida, pero que si no se casaba con nadie se vería en la tesitura de morir solo y claro, la mayoría preferían "el tormento" de estar casado con una mujer.
Bajo mi punto de vista, en la base de todo esto hay una misoginia que casi se puede oler, es más, apesta. Sin embargo era muy propio de las épocas antiguas. Está claro que el cristianismo bebió de las muchas culturas existentes en el momento y de algún sitio tenían que sacar sus historias, así como los romanos copiaron la mayoría de sus mitos de los griegos.
Es más, ¿qué te parece si te digo que la hija de Pandora y Epimeteo se llamó Pirra que fue la mujer de Deucalión? Probablemente me digas, ¿bueno y qué? Pues que Deucalión fue un señor que hizo un barco muy grande porque llovió durante mucho tiempo, ¿te suena ahora la historia?
El tema es que, sea el mensaje que fuera por parte del director de La Teogonía o los productores del Génesis, deberíamos quedarnos con lo positivo de todo esto y no es únicamente la capacidad creativa de estos, sino el conjunto; la cantidad de mitos, historias y moralejas que podemos sacar de ellos.
¿Qué opinas tú?





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